-Hijo de sobreviviente de la masacre narra que siempre sospecharon que pudo haber un traidor entre los obreros. -Lamenta abandono del inmueble.
Rosalinda Morales/ Agencia Noticias La Fuente/
Hoy se conmemoran 100 años de la trágica matanza de los 12 mártires del 28 de agosto en la antigua fábrica textil de San Bruno, en Xalapa, Veracruz. Sin embargo, el inmueble que fue testigo de aquel suceso sigue en un estado de abandono y deterioro.
Raymundo Carranza Aburto, un hombre de 92 años que vivió de niño la matanza, recuerda cómo su padre y otros trabajadores lograron escapar hacia el Cerro Colorado mientras los «rebeldes» se llevaban a 12 de sus líderes. A pesar de sus esfuerzos por repeler a los atacantes, no pudieron evitar la captura y posterior desaparición de los mártires.
La matanza ocurrió el 28 de agosto de 1924, cuando los trabajadores fueron sorprendidos sin sus armas.
Don Raymundo cree que hubo un traidor entre ellos, lo que permitió a los asaltantes capturar a los líderes. Un año después, los cuerpos de los mártires fueron encontrados en fosas clandestinas que les habían obligado a cavar.
La ex fábrica, que fue una importante fuente de empleo en su época, ahora se encuentra en un estado de abandono, con paredes grafiteadas y sin un propósito claro. Don Raymundo lamenta que no se haya hecho nada para rescatar el inmueble y convertirlo en un recinto cultural o deportivo, como se había pensado.

A pesar de los esfuerzos de don Raymundo por mantener viva la memoria de los mártires, el futuro del inmueble sigue siendo incierto.
Es necesario que las autoridades tomen medidas para rescatar este importante sitio histórico y darle un nuevo propósito.
HACE FALTA VOLUNTAD POLÍTICA PARA EL RESCATE DEL INMUEBLE

A sus 92 años, don Raymundo pone todo su esfuerzo por impulsar el lugar que albergó la alegría de trabajadores y sus familiares, no solo por ser sitio de sustento, sino también de recreación familiar por las tardes cuando decenas de niños corrían por los patios de la fábrica. Él visita el lugar constantemente; la nostalgia de su niñez le impide alejarse del sitio donde hubo una tragedia pero que también representó la peculiar felicidad de su infancia, rodeado de árboles frutales, aves, patos y flores, un sitio que hoy es sombrío y sitio de indigentes y drogadictos que duermen y grafitean, hay galeras con pisos derrumbados que representan riesgo para cualquiera que entre. Se desconoce si algún día el gobierno logrará recuperarlo.
Pero durante la conmemoración se oyó el deseo ciudadano de que sea algún día un museo, un centro de artes y deportes que albergue eventos de todos tipo, hay espacios que pudieran servir hasta para rentarse de salón de eventos y convenciones y mantener un ala de museo y ahí preservar la historia de los mártires del 28 de agosto.



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