Vapes la moneda de cambio del crimen organizado con los jovencitos que halconean para el crimen

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Linda Mora/ Agencia Noticias La Fuente/
En el norte de Veracruz, el crimen organizado ha encontrado una nueva forma de controlar a las comunidades afectadas por desastres naturales. Después de las lluvias que devastaron colonias populares en Poza Rica, los pistoleros del Cártel del Noreste (CDN) llegaron con despensas, cajetillas de cigarros y dispositivos de vapeo.

Aunque parecía un gesto de caridad, en realidad era una forma de comprar lealtad y silencio a cambio de mercancía ilícita.
La investigación de la organización Defensorxs revela que el tabaco ilícito se ha convertido en una moneda de cambio para el crimen organizado, permitiéndoles afianzar su control sobre las comunidades sin recurrir a la violencia explícita.

OCURRIÓ EN POZA RICA
Tras las lluvias que devastaron colonias populares, la ayuda llegó a Poza Rica escoltada por pistoleros. Con despensas, los emisarios del Cártel del Noreste (CDN) descargaron cajetillas de cigarros y dispositivos de vapeo.

“Para el estrés”, explicaron. La entrega, sin embargo, no fue un gesto de caridad. Según una investigación de la organización Defensorxs, constituye un manual de operaciones: el uso del tabaco ilegal como herramienta de control social y territorial en el norte de Veracruz.

“Así lo pidió el jefe. Que se les llevara todo”, relató una fuente a los investigadores sobre el operativo en la colonia Gaviotas.

“Y siempre tenemos que decirles de dónde viene el apoyo y que no se olviden quién sí les tiró un taco y que el pinche gobierno no hizo nada”.

La advertencia selló el trato. A cambio de la mercancía ilícita —robada, según el informe—, los damnificados quedaban obligados a guardar silencio, vigilar movimientos de autoridades o brindar apoyo logístico pasivo al grupo criminal.

¿UN CIGARRILLO A CAMBIO DE LEALTAD?

El mecanismo descrito por Defensorxs va más allá de la simple dádiva. El tabaco ilícito no circula como mercancía, sino como una moneda de cambio para comprar complicidad.

Para poblaciones vulnerables del norte de Veracruz, golpeadas por un desastre natural y con una respuesta estatal percibida como lenta o ausente, el gesto resolvió una necesidad inmediata y generó un vínculo.

En palabras del análisis, es “una inversión barata” que produce “grandes dividendos” en lealtad y omisión.

Este intercambio permite a organizaciones como el CDN —vinculado a los hermanos Treviño Morales— afianzar redes de control sin necesidad de recurrir inicialmente a la violencia explícita, reduciendo costos operativos y riesgos.

¿POR QUÉ VERACRUZ ES CENTRAL EN ESTE JUEGO?

Veracruz se ha consolidado como un nodo logístico en una ruta de contrabando de alto valor. La investigación identifica el corredor Veracruz-Brownsville como una vía prioritaria para el tráfico ilícito de tabaco hacia Estados Unidos, comparable en importancia a rutas históricas del narcotráfico.

Poza Rica, por su ubicación en el norte veracruzano y su conectividad, funciona como un punto estratégico de almacenamiento y redistribución.

La mercancía ingresa por tierra y mar, se guarda brevemente y se reenvía al centro y norte del país para su eventual cruce fronterizo, mimetizándose en las mismas vías del comercio legal.

¿SE EXPORTA UN MODELO DE GOBERNANZA CRIMINAL?

Este fenómeno trasciende la anécdota en Veracruz. El informe de Defensorxs advierte que el uso de economías ilícitas de bajo perfil, como el contrabando de tabaco, para generar control social representa una evolución táctica en la gestión territorial del crimen organizado.

La alta impunidad que rodea este tráfico —menos perseguido y vigilado que el de drogas o armas— lo convierte en un instrumento ideal.

En regiones donde el Estado es débil o está ausente, especialmente tras crisis climáticas, estos gestos aparentemente menores sirven para normalizar la presencia criminal, erosionar la autoridad formal y establecer lealtades.

El cigarrillo robado se transforma así en un ladrillo más en la construcción de una autoridad paralela.

¿HACIA UNA ESTABILIZACIÓN ILEGAL?

El caso de Poza Rica ilustra una tendencia hacia la estabilización de entornos controlados por el crimen organizado.

Al combinar asistencia informal con una economía ilícita y un sistema de favores y obligaciones, grupos como el CDN buscan consolidar presencia a largo plazo con menor fricción.

No se trata solo de dominar por el miedo, sino de administrar mediante el intercambio para labores, por ejemplo, de halconeo.

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