Para 2027, proyecto ARES prevé lanzar cohete no tripulado fuera de la atmósfera desde suelo veracruzano

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Rosalinda Morales / Agencia Noticias La Fuente/

El proyecto aeroespacial ARES prepara para 2027 el lanzamiento experimental de un cohete no tripulado desde tierras veracruzanas, en un sitio aún por confirmar.

El doctor Omar Pensado Díaz, director del proyecto ARES, expuso que este será el experimento correspondiente a la primera de nueve fases del proyecto.

«Ya platicamos con la Sedena para el permiso, también con el ayuntamiento y con Protección Civil, y estamos contentos de hacerlo porque queremos que este país crezca y que sus jóvenes vean que se puede hacer otra cosa», señaló.

Los permisos para lanzar el primer cohete se tramitan ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ya que se utilizará perclorato de amonio (NH₄ClO₄) como propulsión. Se trata del componente clave de los combustibles sólidos para motores de cohetes y misiles, que en la industria también se usa en pirotecnia y como reactivo químico de laboratorio.

El científico explicó que en un año planean el lanzamiento no tripulado de un cohete que busca atravesar la atmósfera terrestre y que contará con una bahía de carga para liberar elementos en el espacio, como satélites y otros objetos. El objetivo es medir la fuerza y propulsión del vehículo.

De concretarse, sería un hecho histórico al realizarse desde suelo veracruzano.

«Se había anunciado que sería un año antes, pero las dificultades económicas nos han impedido avanzar en la construcción. Estamos buscando una gran alianza con la gobernadora Rocío Nahle», indicó.

Detalló que la construcción del cohete se lleva a cabo en Emiliano Zapata, pero el lanzamiento será en otro sitio, lejos de la mancha urbana y cerca del mar, para que, en caso de no lograr atravesar la atmósfera, no caiga en zonas habitadas.

En la bahía de carga llevará experimentos biológicos y microsatélites, entre otros.

«Necesitamos tener los nuestros para que esto pueda viajar y no depender de los satélites extranjeros», subrayó.

El cohete mediría alrededor de 17 metros de altura y podría alcanzar una órbita baja, entre 120 y 130 kilómetros, para liberar los experimentos a unos 122 kilómetros fuera de la atmósfera terrestre.

«Se cruza una línea denominada de Kármán; a esa altura ya estamos en el espacio y de ahí se inicia una caída permanente, se dice que entra en órbita», explicó.

El objetivo del experimento, añadió, es contar con una herramienta que permita poner en órbita pequeños satélites meteorológicos, de observación solar, de medición de radiación y experimentos biológicos de distintas universidades.

La inversión es cuantiosa y está en proceso de desarrollo, por lo que buscan reducir costos. Lo más caro es el combustible y se requieren múltiples permisos.

Actualmente se encuentran en la fase de tramitación ante la Sedena y en los próximos meses se realizarán pruebas simples y otras más complejas.

El doctor Pensado enfatizó que es importante que México llegue a la Luna y a Marte para consolidar su territorio aeroespacial.

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